martes, 19 de agosto de 2008

Antología 1950-1990 Zac

Me gustan las tomas de los Simpson en las que aparecen todos los personajes de Springfield: el jefe Gorgori, el señor Smithers, los puntos suspensivos y los etcéteras. Cada vez que voy a alguna presentación de libro, inauguración de exposición o uno de esos etcéteras en esta Zacatecas capital, me da la impresión de estar en el medio de esa toma. La última vez que acudí fue a la presentación de la antología de poetas que hacen Juan Manuel García, Pilar Alba y Emmanuel Magallanes. Recoge poemas de autores nacidos desde 1950 y hasta 1990.
El título de la antología es “El verso que nos reclama”, frase que linda entre lo fresa y lo decimonónico, tomada de un poema de este que escribe y que proviene de la primera parte de este texto de mi libro “Ciudad Futuro”:

grisura de lo perenne 1

lo somos todo en el verso que nos reclama
y en la verdad que también
abandonar las premoniciones
es un acto de fe
es saber del tiempo y de su forma
hay que exclamar con nostalgia el adiós
porque de pronto es impostergable devolverlo todo
y callar es el amor de solo decir

Los antologados somos gente nacida desde 1950 hasta 1990, algunas voces son muy similares, pero el decir es disjunto, cada quien desde su lugar; poetas de una sola plaquette, ausencias acaso imprevistas. No se recogen poemas de los que se publicaron en “Papel Poesía”, pero me di cuenta de que hay ya una cantidad importante de publicaciones.
Ahora que estoy más inmerso en el mundo de los inestables números de la estadística, cuando creía que ya no hay mucho por escribir, me di cuenta de que es cuando más preguntas tengo, cuando más me cuestan las respuestas. Comencé una nueva serie de textos bajo este asunto de dudar, eso de nadar en caldos cultivados, de repasar figuras automáticas y encontré con que tengo textos que me han seducido.
Pero al leer la antología, recaí en el asunto de tener la certeza de no tener mucho que escribir. De verdad, los poemas recogidos en “El verso que nos reclama” tienen una gran diversidad, son una suerte de caleidoscopio, algo, algo que no puedo describir, lo cierto es que me gusta formar parte del paisaje de este Sprinfield de Cantera y Plata, sobre todo cuando luego se va uno por ahí, a las cantinillas o improvisamos alguna cantinilla.
Por cierto, la imagen la tomé de un blog que tiene ligas a otros sitios chidos, yanquis, pero chidos.
Ah! acepto donaciones de imágenes de Jeremías Sprinfield's, i.e. ando coleccionando fotos de fundadores de pueblos, uno de los más geniales que he visto es el de Chihuhahua, aunque el de Guadalajara está bastante aceptable.

sábado, 9 de agosto de 2008

Zhongghuó (China)



Siempre me han intrigado los balances, el punto de equilibrio, aquello que no es ni más ni menos sino lo simplemente centrado. Es una situación de carácter universal ese asunto, pensarse (como civilización) el centro de un territorio, del mundo, del universo. Recuerdo que en uno de los cuentos de “Las mil y una noches” el gran visir preguntaba a un personaje (a quien de cuya respuesta dependía la vida) le responde “en este sitio”, me descubrió (en ese entonces) que eso era algo más profundo que la verdad, era lo trivial.


Zhongghuó (Tierra Central), como sabemos es el nombre (en chino) del país que en estos días es la sede de las olimpiadas, y a los chinos les sorprende que fuera de ahí a su país le llamen China: el nombre obedece a la creencia de que su país era el centro de la Tierra.
La más poblada del planeta, proviene de la dinastía Ts’in, que la unificó en el siglo III d.C. Tres siglos más tarde, las tierras de los Ts’in, que hoy constituyen la provincia de Shensi, se convertirían en las más desarrolladas de todo el país y, posteriormente, atraerían a los exploradores árabes y europeos. A la llegada de los árabes ( a partir del siglo VII) llamaron a esta tierra Cin, tal vez por oír este nombre de los pobladores, y lo trasmitieron a los mercaderes venecianos, quienes lo convirtieron en Cina, en nuestra lengua, China.


La antigua dinastía de los Ts’in estableció el primer gran imperio de China (249-206 a.J.C.). El nombre corresponde originariamente a la denominación del Estado de procedencia de Qin Shi Huangdi, fundador de la dinastía. Tras centralizar el poder del Estado y crear un rígido sistema judicial, además de dividir su territorio en comandancias y prefecturas, los Qin iniciaron la conquista de los Estados circundantes (Chu, Han, Qi, Wei, Yan, Zhao). Llevaron a cabo la construcción de la Gran Muralla, elemento de unidad nacional, pero además, el arma más sofisticada de ese tiempo y la más costosa, perdurable de todos los tiempos.


Decía que a los chinos les asombra que Zhongghuó (a su país) le llamen de esa manera; recientemente he hecho amigos de varias regiones de China, a ellos les sorprende que uno conozca más a Li Po que ellos mismos, a mi me sorprende que casi todos tienen una gran vocación por ser cada vez menos orientales, que quieran cada día hablar más y más inglés, tengo un poema a propósito de eso, que está a punto de resolver otra de las dudas que tengo.



Este es un poema de Wang Wei, tomado de http://trestristestristian.blogspot.com/.

lunes, 16 de junio de 2008

Bloomsday-Ulises - Junio 16 2008 (104 años)



La portada es la que corresponde con la primera edición de 1922, su título proviene del protagonista de la versión latina de La Odisea de Homero, originalmente llamado en griego Odiseo. Es considerada por gran parte de la crítica la novela más importante escrita en lengua inglesa del siglo XX.El libro ha sido objeto de numerosos y profundos estudios, críticas y controversias: como cada año, hoy se realiza el maratón del bloomsday, día en el que transcurre la novela.
Ulises relata el paso por Dublín de Leopold Bloom y de Stephen Dedalus - álter egos del autor: Leopold (Joyce viejo) y Stephen (joven)-, durante el 16 de junio de 1904. Existe todo un sistema de paralelismos (lingüísticos, retóricos y simbólicos) entre las dos obras (por ejemplo, la correlación entre Bloom y Odiseo, así como la que existe entre Stephen Dedalus y Telémaco). En la actualidad, los lectores fervientes de Ulises celebran el 16 de junio en todo el mundo como una festividad que lleva el nombre de Bloomsday. Joyce escogió esa fecha porque fue el día en que se citó por vez primera con la que después sería su pareja, Nora Barnacle.
La novela es enorme, compleja tanto en lenguaje como en palabras, extensa y simple, pero simplemente compleja: 267.000 palabras en total, con un vocabulario de más de 30.000. En la mayoría de las ediciones consta de entre 800 y 1.000 páginas, divididas en 18 capítulos. A primera vista el libro parece desestructurado y caótico, pero los dos esquemas que Stuart Gilbert y Herbert Gorman hicieron públicos tras la edición para defender a Joyce de las acusaciones de obscenidad hicieron explícitos los vínculos con la Odisea.
Uno de los rasgos más importantes del libro está en que Joyce utiliza un estilo diferente para cada capítulo. El más usado es el de monólogo interior («conciencia interior» —stream of consciousness— en la terminología de William James), que consiste en expresar los pensamientos del personaje sin una secuencia lógica, como ocurre en el pensamiento real. La culminación de esta técnica narrativa es el epílogo de la novela, el famoso monólogo de Molly Bloom, en el que el relato, sin signos de puntuación, emula el fluir, libre y desinhibido, del pensamiento.

(...)

We can’t go on together
With suspicious minds
And we can’t build our dreams
On suspicious minds

La cardinalidad del continuo

La cardinalidad del continuo
¿el movimiento perpetuo?

Datos personales

Fresnillo, Zacatecas, Mexico
Apócrifo en sentido estricto: "textos no recogidos en la lista de las Escrituras". Eso es lo que escribo.

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