sábado, 8 de enero de 2011

Padre

Muestra los destinos por donde caminé cuando fui joven, regrésame la voz con la que supe halagar a la vida, los colores que conocí en estas aceras, en estos sudores de vientos y de excesos que dieron calor a mi cuerpo.

El aire me enfría, el vino me bendice, los árboles me desconocen, la sangre fluye por esos caminos, donde fui joven.

Ya las voces de ese tiempo son un eco empolvado y viejo. Miro esos lugares a donde llegaba aquel entonces, miro el reloj y recuerdo que nunca, que nunca antes lo miraba, pienso en las lamentaciones, en sus instantes y en la naturaleza de mi canto y de mi lamento.

Dime cómo evadir la tempestad, por dónde llegar al paraje donde amé y fui amado. Dime como reconocer ese que solía ser, ese que no encuentro, ese que ha sido diseminado en la sed del sediento, en el hambre del que olvida, en las palabras del que maldice, en los instantes del agonizante.

No maldigas —dice el Señor— y en su esencia están mis pensamientos, es su obra mi corazón, tengo esperanza, pero no tengo paciencia, pero no tengo sabiduría, pero no tengo calma.

Cada vez que siento ganas de caminar, cada vez que deseo mirar hacia los muros de tu ciudad, cada vez que siento arder la flama, quiero regresar a mi casa, buscar los pasos que me lleven a ese lugar donde caminé cuando fui joven, mostrar, con pocos paisajes, que fui joven.

domingo, 14 de noviembre de 2010

2 (de Movimientos del planeta)

Hemos llorado esta tierra, este veneno
y la rabia de caminar por el cemento

hemos dejado caer nuestra paciencia
y mirado a las desgracias de la nación
matar aquella voluntad de creer que tuvimos

hemos cultivado la semilla infértil de la fe
los lamentos del perdón tienen la quietud insana
del que canta en la paz y la arrogancia
lejos del hambre, lejos de la proeza
de mirar con mansedumbre esta tierra.

Santificada está la corteza del planeta
los lugares por donde caminaron las mujeres
y los hombres
y las niñas
y el perdón

benditos los hilos de nuestro ropaje
la desnudez del cuerpo en la paciencia
de luchar contra la falta de comida en la mesa
cada día
bendito el instante donde florece la esperanza
el instantáneo respiro de conocer que no hay un mañana

sagrados sean los instantes de posar desnudos
en esta tierra, de caminar sobre el concreto
conscientes de andar con el abdomen vacío
con el alma saciada, con la paciencia hasta el tope.




(poema)

jueves, 28 de octubre de 2010

Tan lejos de Dios

Reproduzco:

(Poesía mexicana en la frontera norte)Edición de Uberto Estabile:
“... He buscado, más que a los poetas, aquellos poemas que vertieran luz sobre el propósito del libro, componer un gran mosaico del complejo e intenso mundo que rodea este territorio, en ocasiones salvaje y siempre extremo, auténtico paradigma de la globalización que padecemos. Estos poemas pueden leerse como un sólo y poliédrico paisaje, una mirada conjunta y plural sobre la turbadora, y nunca exacta, medida de las cosas, un territorio tan sublime como a veces cruel con sus pobladores. Es al mismo tiempo un testimonio de los paisajes humanos y físicos que lo dibujan, y una crónica íntima y emocional de cuantos hombres y mujeres transitan por sus encrucijadas.”
“... Tan lejos de Dios habla de las raíces indígenas, del mestizaje, del lejano y salvaje oeste, de la migración y la frontera, habla mucho del desierto y desde el desierto, habla de la familia, de los abuelos, de los ancestros y habla de las soledad de las ciudades, habla de la revolución y de la música de quienes la siguen creyendo, habla de la colonización de las costumbres y habla de la muerte pura y dura, de las maquiladoras y de las mujeres de Ciudad Juárez, habla de las mujeres en cualquier rincón de México, desde los infiernos domésticos a las trincheras públicas, habla del narcotráfico y de la corrupción que asola las ciudades, habla de armas y habla de amor, de una sociedad que día a día se reinventa para seguir viviendo, pero además, y sobre todo, nos habla de una poesía llena de fuerza y vitalidad, ese viento del norte que parece haber roto definitivamente y con voz propia el aislamiento al que parecía condenado.”
Autores antologados: Alejandra Peart, Alfredo Espinosa, Amaranta Caballero, Ángel Sánchez Gómez, Antonio Reyes Cortés, Armando Alanís Pulido, Arminé Arjona, Arnulfo Vigil, Bibiana Padilla, Buba Alarcón, Carlos Reyes Ávila, Carlos Velázquez, Carmen Ávila, César Silva Márquez, Claudia Berrueto, Claudia Luna Fuentes, Cristina Rascón Castro, Cristina Rivera Garza, Dante Salgado, Dolores Dorantes, Edgar Rincón Luna, Enrique Cortázar, Federico Corral Vallejo, Felipe Montes, Francisco J. Bustos, Gabriel Trujillo Muñoz, Gabriela Erandi Rico, Heriberto Yépez, Isabel Medrano, Ivonne Gómez Ledezma, Jaime Muñoz Vargas, Javier Acosta, Joel Plata, Johnnatan Curiel, Jorge Valdés Díaz-Vélez, José Ángel Leyva, José Chapa, José Eugenio Sánchez, José Vicente Anaya, Juan Armando Rojas Joo, Juan José Amador, Julián Herbert, Laura Jáuregui Murueta, Lucila Villa, Luis Cortes Bargalló, Luis Javier Alvarado, Luis Jorge Boone, Marco Antonio Huerta, Marco Antonio Jiménez, Margarito Cuéllar, Mariana Martínez Esténs, Mercedes Luna Fuentes, Miguel Ángel Chávez, Omar Bravo, Omar Pimienta, Óscar David López Cabello, Paty Blake, Raúl Acevedo Savín, Roberto Castillo, Rosina Conde, Sara Uribe, Sayak Valencia, Teresa Avedoy, Víctor Palomo.

viernes, 1 de octubre de 2010

Movimientos del planeta

1
Cómo me gustaría creer, dar
solución a misteriosos
ministerios y augurios
y no tener ninguna
pero ninguna empresa
ningún recuerdo mortal

pero el mundo se mueve de misteriosas
maneras
antes de caminar por la misma avenida
en distintos instantes
pensé en una forma de expiar aquella duda
eso de caminar por avenidas y sentirse
como parte de una arritmia cotidiana
de una citadina y tediosa rutina:
fumar en los mismos bares
desandar la misma autopista
mirar el cotidiano orbitar, la desencajada órbita
de las ancianas palabras que ha gastado el elegante mutis
de sacar una moneda
y a través de la giratoria hélice de lo cotidiano
contemplar un devenir impuro.

(...)

We can’t go on together
With suspicious minds
And we can’t build our dreams
On suspicious minds

La cardinalidad del continuo

La cardinalidad del continuo
¿el movimiento perpetuo?

Datos personales

Fresnillo, Zacatecas, Mexico
Apócrifo en sentido estricto: "textos no recogidos en la lista de las Escrituras". Eso es lo que escribo.

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